Personaje para descubrir: Villard de Honnecour

Villard de Honnecourt escribió el Livre de portraiture, un códice que en la actualidad cuenta con 66 páginas (33 folios recto y 33 folios vuelto) de pergamino donde se explican las técnicas empleadas en los talleres de arquitectura de la época. Inicialmente destinado a sus alumnos, también se desprende enseñanzas sobre cómo representar la figura humana, animal y vegetal.
El Cuaderno de Dibujo de Villard es un testimonio excepcional sobre el arte, las ciencias y la arquitectura, mostrando en esta última no solo la construcción de las catedrales góticas, sino también en general las técnicas constructivas de la época.

Se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de París. El manuscrito ha llegado hasta nosotros mutilado, ya que hasta el siglo XV, tenía un total de 41 hojas. La desaparición de al menos ocho hojas referentes a la arquitectura obliga a ser prudentes sobre la significación del manuscrito.

Se sabe que vino siendo utilizado hasta el siglo XV, y que los diferentes propietarios escribían sobre las hojas todavía libres. Ya en el siglo XIII, pasó por las manos de una persona a la que llaman Maestro II, que hizo aportaciones con una escritura diferente a la de Villard y que parece haber repasado algunos dibujos trazados con mina de plata, haciéndolo mucho más pesados. Nadie nos asegura que en sus orígenes no se tratase de un cuaderno de notas convertido en seguda en libro de taller.

En su cuaderno, Villard no presta atención a los edificios civiles, solamente se interesa por los religiosos. Estrictamente relacionada con esta arquitectura, vemos a la escultura y las vidrieras. Aquí, una vez más, las preferencias de Villard son reveladoras, ya que ignora completamente la realidad de la vidriera, de la que apenas siente la necesidad de subrayar su importancia dentro de la definición especial del monumento gótico.

Se ha convenido en admitir que la actividad de Villard se desarrolló fundamentalmente en torno a los años 1225 y 1235. La distribución de los distintos dibujos en el interior de este códice invita a pensar que Villard lo utilizó poco tiempo, probablemente porque se tratase, no como ha venido creyéndose con excesiva frecuencia, de un cuaderno de bocetos, sino más bien de un cuaderno a limpio para presentar, según el pensamiento del autor, como una especie de tratado.

Villard solo se interesó por los grandes monumentos, en general catedrales, todas de estilo gótico, aunque todas ellas comenzadas dentro del románico, como Estrasburgo y Colonia.

La personalidad de Villard se afirma de forma más marcada en los diferentes dibujos que encontramos de forma más o menos próxima en la escultura. Representando a un león fieramente plantado de frente, nos asegura que la ejecutó del «natural». Otros dibujos lo hacen entrar en escena, asociado a luchas, que evocan necesariamente la de David con el león. Aquí una vez más las fachadas de las catedrales y los manuscritos son lo suficientemente ricos, como para poder asegurar la deuda contraída con otros modelos figurados. La representación de los luchadores suscita una dificultad de interpretación.

El tema es indiscutiblemente antiguo, aunque se diese en la Edad Media. El ropaje y sobre todo la forma de las caderas lo demuestran, mientras que el tocado pertenece a la Edad Media. Es casi imposible establecer si Villard se inspiró directamente en una fuente antigua o si se apoyó en cambio en una copia ya interpretada y que le hacía las escena más familiar.
Puede ver las imágenes de este Cuaderno de Villard de Honnecourt mediante la herramienta del sitio web ISSUU, donde las puedes contemplar de forma más real, como si de un libro se tratase. Para acceder a las imágenes espere unos segundos a que cargue.
http://issuu.com/perezadan/docs/villard_honnecourt/1?e=3211608/2881041

Ir a la web de Aula 10

Aula10_Avenida_De_America_12_Logo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *